Monday, 15 July 2024 09:43

Atención en el servicio Featured

¿Qué es satsang?

 

Satsang: Sat: Verdad, Ser. Sanga: unirse a.

Satsang: unirse a la Verdad, al Ser. Estar en compañía de un Mahatma (Maestro Realizado). También escuchar un debate o charla espiritual. Encuentros para hablar de la Verdad Suprema. 

En el centro Amma de Piera el satsang consiste: en la recitación de los 108 nombres de Amma, lectura y reflexiones por parte de Ânand de las enseñanzas de Amma, meditación de las flores blancas con la voz de AMMA, bhajans (cantos devocionales) y Arati.



SINTESIS SATSANG 14.07.2024
Enseñanzas de Amma, compartidas por Luis
 


Atención en el servicio

AMMA sale al Templo Kali y empieza a dar satsang sin coger ninguna pregunta.

Y hace referencia a la importancia de la acción, del conocimiento, y de la devoción.

Dice AMMA que de las dos alas de un pájaro una es la acción y la otra es la devoción, mientras la cola es el conocimiento, así es como puede volar un pájaro.

Hay que ver la actitud con que actuamos, con que actitud practicamos la devoción, con que actitud nos aplicamos a tener conocimiento. Hay que ver la entrega con la que lo hacemos, hay que ver qué caso le hacemos a la palabra del Maestro.

Una vez el Maestro le pidió a un discípulo que cuidara de unas herramientas y que al terminar el trabajo las devolviera a su lugar en perfecto estado y las guardara, y que lo hiciera así todos los días.

Cierto día el Maestro buscaba al discípulo, pero no le encontraba por ningún lugar por lo que fue al almacén a ver si estaba allí, en donde le encontró buscando desesperadamente una aguja.

Esta es una muestra de entrega total a las palabras del Maestro.

Es la actitud la que cuenta, es la actitud la que define la acción, y en consecuencia la actitud se convierte en la mejor ayuda para avanzar hacia la Meta.

La paciencia es importante, la paciencia es indispensable.

AMMA cuenta la historia de las dos personas que estaban meditando debajo de un árbol.

Eran dos sannyasis que llevaban años meditando debajo de un árbol, y un día apareció por allí Narayana por lo que se precipitaron hacia él y le dijeron: por favor Narayana cuando te veas con Dios le puedes preguntar cuando nos vamos a iluminar.

Así lo haré les prometió Narayana.

Al cabo de algunos años Narayana volvió a pasar por el lugar donde meditaban los dos sannyasis, con lo que los sannyasis corrieron ansiosos hacia él y le preguntaron: ¿Qué te ha dicho Dios? ¿Cuándo nos vamos a realizar?

Narayana respondió: Dios me ha dicho que contéis las hojas que hay en este árbol bajo el que estáis meditando, y el número de hojas que hay en el mismo os indicarán los años que os quedan para iluminaros.

Uno de los dos sannyasis se enfadó muchísimo y dijo: ¿pero qué clase de Dios es este? Con todas las hojas que contiene este árbol me quedan muchas vidas para llegar a la Meta. Abandono el camino y la meditación ahora mismo.

El otro sannyasi en cambio daba saltos y más saltos de alegría diciendo: Es fantástico, es extraordinario ahora ya sé cuándo será el momento en el que llegaré a la Meta.

Dios se rindió ante la actitud de entrega de este sannyasi, quien se iluminó en aquel mismo momento.

Especular con lo que va a ocurrir no vale, el futuro es impredecible, debemos tener la actitud y poner la fuerza mental para vivir el presente, vivir el presente espontáneamente, con entrega. En cualquier momento puede suceder la Realización.

Amma nos pone a todos dentro de un cilindro, pues somos como piedrecitas con bordes puntiagudos y le va dando vueltas al cilindro para que nos pulamos en el roce de unos con otros.

Necesitamos la flexibilidad que es la que nos da la fuerza mental para tener una actitud correcta.

La esencia de la espiritualidad es Una y todas las situaciones nos llevan a la misma Meta.

Los caminos a andar por cada uno pueden ser distintos, pero la Meta es la misma.

Las instrucciones personales que Amma da son diferentes para cada uno, así como también son diferentes para los hindús y para los occidentales.

La actitud es muy importante para todo tipo de situaciones, y especialmente para las difíciles.

Historia: La de dos personas que se enfrentaron al lado de Amma, y una reflexionó y se preguntó: ¿qué actitud me ayudaría ahora? Con lo que se le ocurrió: voy a enfocarme en el amor que le profeso a Amma y pensaré al mismo tiempo en el amor que siente por Amma la persona que se enfrenta conmigo.

El amor ha de ser hacia los demás, pues esto es lo que nos trae progreso. Si abusas de los demás, si no los respetas, esto no es amor, aunque digas que amas mucho a Amma.

El amor a Amma es un aspecto, pero el verdadero amor a Amma se traduce en buenas acciones hacia los demás.

RESUMEN

La vida de AMMA está totalmente enfocada en el servicio. La Divinidad ocupando un cuerpo humano que lo destina íntegramente a servir a la humanidad.

Pero no sólo eso.

¿Nos hemos fijado como sirve AMMA?

Todo lo que dice o hace AMMA hasta cuando mueve el dedo meñique está impregnado de la máxima atención, todo absolutamente todo lo atiende con absoluta concentración.

Y de esto va el satsang de hoy.

Es sumamente importante que tengamos una disposición total a servir a AMMA, a servir a Su Obra Humanitaria, pero necesitamos incorporar este otro aspecto: la atención al pensar en las tareas que vamos a realizar y como vamos a realizar las tareas.

Uno de los mensajes que AMMA nos da es que no hay pequeñas cosas.

Nos dice que hay que valorar hasta los más mínimos detalles en todo lo que atendemos.

Todos estos componentes que comentamos si logramos integrarlos en nuestro proceder, nos instalaremos en la actitud correcta.

Pues de esto nos habla AMMA en este satsang, nos dice que reflexionemos en la actitud que realizamos nuestras tareas.

Y en esta reflexión nos invita a repasar si tenemos el conocimiento necesario, nos invita a repasar si tenemos la devoción adecuada para atender lo que vamos a realizar, pues esta reflexión nos situará en qué nivel de entrega estamos actuando.

Hasta qué punto le hacemos caso a la palabra del Maestro, hasta qué punto estamos dispuestos a seguir la palabra del Maestro nos indica el nivel de entrega con el que le estamos sirviendo.

Nada nos proporcionará mayor expansión de conciencia que un nivel alto de entrega al Maestro.

AMMA nos pone el ejemplo de las instrucciones que dio para utilizar las herramientas de trabajo: Cuidarlas, mimarlas, y devolverlas al punto de partida en perfecto estado al finalizar la tarea.

La entrega nos la muestra el discípulo o devoto que el Maestro encontró buscando desesperadamente una aguja que no podía encontrar para ponerla en el lugar que le correspondía y lo estaba haciendo porque esta era la palabra del Maestro.

El compendio de cosas que estamos comentando conforman la actitud con la que no sólo servimos al Maestro, sino de como vivimos nuestra propia vida.

Y vivir la vida estando en armonía con los mensajes de AMMA es lo que nos ayuda a volar como un pájaro directamente hacia la Meta.

Pues ya vemos como nos dice AMMA que vuela un pájaro: con un ala actúa, con un ala pasa a la acción, con la otra ala aplica la devoción en todos sus movimientos, las acciones realizadas con devoción, están alimentadas por el conocimiento que reside en su cola.

Hasta este punto nos podemos dar cuenta de cómo nos pide el Maestro que le sirvamos.

Por otra parte, sabemos que a cada persona de las que le seguimos AMMA le propone vivir las situaciones que mejor le ayudarán a ir trascendiendo lo que tiene que sanar.

Por este motivo nos pone a todos dentro de un cilindro que Ella mueve con fuerza para que podamos ir puliendo las aristas de nuestro karma personal.

Y para vivirlas AMMA nos propone dos cosas: Paciencia y Flexibilidad

Paciencia para aceptar cualquier situación que AMMA nos proponga vivir.

Paciencia para aceptar el error en cualquier tarea que no hayamos realizado correctamente.

Flexibilidad para no tomar ninguna decisión en aquellos momentos que nuestra mente esté alterada, y esperar a que la calma vuelva a nuestra conciencia.

Vivir las situaciones con esta actitud, nos ayudará a andar el camino hacia Dios superando una a una todas nuestras limitaciones.

Con esta actitud viviremos el momento presente adecuadamente.

Es para ello que AMMA nos cuenta la historia de los dos sannyasis.

*Uno no tuvo paciencia, y en lugar de reflexionar, confiar en Dios y perseverar, abandonó el camino.

*El otro confió totalmente en la palabra de Dios, y su exaltación de alegría, sin sopesar para nada las dificultades que suponían el estar meditando tantos años como hojas tenía el árbol bajo el que estaba meditando despertó la compasión de Dios y se iluminó en este mismo momento.

Nos quiere decir AMMA que la actitud con la que vivamos en este mismo momento, cada minuto de cada día está en nuestras manos, pero el fruto, el futuro, el resultado de todo lo que realicemos está en manos de Dios.

Vamos a mostrar nuestro amor hacia AMMA sirviéndola con atención.

Vamos a mostrar nuestro amor hacia AMMA practicando la paciencia, practicando la flexibilidad.

Vamos a mostrar nuestro amor hacia AMMA amando a los demás. Amándoles en el sí, amándoles en el no.

Todo ello nos llevará a la actitud correcta.

Y desde la actitud correcta le darás la oportunidad a AMMA de que Ella ocupe el espacio de tu interior que hasta ahora creías que era tuyo.

Le darás la oportunidad a AMMA de que sea Ella la que piense por ti.

La felicidad ocupará la mayor parte de tu vida.

Muchas gracias.

OM NAMAH SHIVAYA



¿Qué es satsang?

 

Satsang: Sat: Verdad, Ser. Sanga: unirse a.

Satsang: unirse a la Verdad, al Ser. Estar en compañía de un Mahatma (Maestro Realizado). También escuchar un debate o charla espiritual. Encuentros para hablar de la Verdad Suprema. 

En el centro Amma de Piera el satsang consiste: en la recitación de los 108 nombres de Amma, lectura y reflexiones por parte de Ânand de las enseñanzas de Amma, meditación de las flores blancas con la voz de AMMA, bhajans (cantos devocionales) y Arati.



SINTESIS SATSANG 07.07.2024
Enseñanzas de Amma, compartidas por Luis
 


El apego humano es una enfermedad, el apego al Gurú es la cura

“Los seres humanos tienen dos grandes problemas. Uno surge cuando no consigues lo que deseas, y el otro, por extraño que parezca, surge cuando logras tu deseo”.

Pregunta: “Amma, ¡qué raro! ¿Cómo puede surgir un problema cuando consigues lo que pretendes?”

Amma: “Hijo, es sencillo. Siempre que se cumplen tus deseos, se desencadena automáticamente una serie de problemas a causa de tu apego por aquello que has alcanzado. Cuando logras algo tiendes, a continuación, a protegerlo, aumentando así tu afán de posesión. La mente se torna confusa, tanto si consigues lo que deseas como si no. En tu lucha por conservar lo conseguido, sea lo que fuere, destruyes tu paz mental. El apego creado por tu mente constituye, por tanto, el verdadero problema. El apego es una enfermedad. Si una persona está demasiado apegada, puede incluso volverse loca.

         No puedes estar apegado a algo en el mundo y, al mismo tiempo, estar en paz; porque un excesivo apego origina una gran tensión mental, lo que inevitablemente producirá dolor. Cuando te apegas demasiado a algo, el nerviosismo y la ansiedad que produce ese apego aceleran el proceso del pensamiento e intensifican el caos mental. Es tal la presión que se produce que al no poder soportarla tu mente se torna incontrolable. No sabes hacia dónde encaminarte ni a quién recurrir, ya que pierdes todo poder de discernimiento. Tu mente se transforma, al igual que un bosque tras el paso de un ciclón. Hasta ese momento podías observar, desde una cierta distancia, todas las cosas, y también a medida que estas se presentaban en tu vida. Sin embargo, llega un momento en el que la presión del apego alcanza su grado máximo, la carga se vuelve demasiado pesada y ya no sabes qué hacer ni cómo vencerla.

         Pierdes tu dominio sobre la vida y, al sentirte inmensamente solo y desilusionado, te conviertes en una víctima fácil de tu mente. Te ahogas en tus pensamientos, ya que te desbordan y engullen a medida que te identificas con la mente y con sus emociones negativas. Corres el peligro de que te sobrevenga un colapso emocional que te empuje hacia los reinos más oscuros de la mente. Puedes incluso perder la razón. Esto es lo que pueden provocar todos tus apegos.

         La Madre va a relatar una historia que hace tiempo le contaron. Una vez, un hombre visitó el sanatorio de un médico amigo suyo. El médico lo llevó por todo el hospital para visitar a los pacientes. En una celda se encontraba un hombre sentado en una silla, balanceándose, mientras repetía feliz, una y otra vez, el nombre “Pumpum, Pumpum, Pumpum…” El visitante preguntó al doctor: “Pobre hombre, ¿qué le ocurre? ¿Quién es Pumpum?” El doctor le contestó: “Pumpum era su amada. Ella lo abandonó y huyó con otro hombre, lo que provocó su locura”. El visitante suspiró, y continuaron la visita. Al acercarse a otra celda, el visitante se sorprendió cuando vio en su interior cómo otro hombre se golpeaba la cabeza contra la pared, mientras pronunciaba el mismo nombre: “Pumpum, Pumpum, Pumpum…” De nuevo preguntó al doctor: “¿Qué es todo esto? ¿Pumpum tiene algo que ver también con este hombre?” El doctor le respondió: “Sí, este es el hombre con el que finalmente PumPum se casó”.

         La gente no cesa de perseguir objetos mundanos. Por eso, y a pesar de toda su educación y conocimiento intelectual, la gente sigue sintiéndose desdichada e insatisfecha. Incluso los más ricos se sienten desdichados. Se hastían fácilmente y su insatisfacción les provoca constantes y nuevos deseos. Sienten que siempre falta algo en sus vidas para sentirse completos.

         La vida es un don precioso. Sin embargo, no usamos nuestro discernimiento para realizar una buena elección. Elegimos las cosas equivocadas y terminamos sintiéndonos desgraciados. El problema radica en nuestro interior. Es nuestra actitud equivocada la que engendrará insatisfacción y aburrimiento. Damos demasiada importancia a lo que sólo es secundario, y dejamos de lado lo que es esencial y primordial.

La madre pasó entonces a relatar otra historia para ilustrar esta enseñanza.

         Una persona sufría dos clases de padecimientos. Padecía de la vista y también tenía problemas digestivos. Fue a consultar a un médico y éste le recetó un colirio para los ojos y un jarabe para el estómago. Tenía que ponerse en los ojos una gota de colirio y tomar varias cucharadas de jarabe para mejorar su digestión. Pero desgraciadamente, el paciente, en su nerviosismo, confundió las instrucciones de su médico. Cuando llegó a su casa, se bebió una porción del colirio y en sus ojos se echó unas gotas de jarabe. Consecuentemente, los dos problemas se agravaron.

         La misma gran confusión reina en nuestras vidas. Si queremos llevar una existencia plena de satisfacciones y beatitud, debemos dar mucha más importancia al alma, a la realización del Ser, y otorgar menos importancia al cuerpo. Sin embargo, actuamos a la inversa. Confundimos los recipientes y aplicamos el remedio equivocado a la enfermedad inadecuada. Toda la energía, cuidados y atenciones que deberíamos dedicar al alma, la concentramos en nuestro cuerpo, en embellecerlo e idolatrarlo. El alma apenas recibe unas gotas de nuestra atención, la dejamos abandonada a su propia suerte. En nuestra confusión, adoptamos una perspectiva errónea, pensamos y actuamos de manera negativa, lo que engendra hastío e insatisfacción.

         Una vez establecido en el Ser, estás permanentemente dispuesto a dar, no deseas nada. En tal estado no es posible el aburrimiento. Amma sólo quiere dar, no necesita nada, ni espera nada de nadie. Ella se conforma con lo que la vida le regala. Por eso Amma no se aburre jamás.

         Para poder dar sin cesar, debe desaparecer el sentimiento de separación, todo sentido de dualidad, lo que significa transcender la mente. Sólo entonces podrás dar verdaderamente, sin desear, tomar o recibir nada. El aburrimiento procede de tu egoísmo y de tu visión egocéntrica. Cuando estáis en el Atman, cuando tu centro cambia del yo al Ser y careces de otro centro, quedas completamente liberado del tedio.

El amor de Radha por Sri Krishna y el amor de Mira por su amado Giridhar no se extinguieron, son eternos. Ninguno de ellos esperó recibir nada a cambio por su amor. Todos ellos entregaron en abundancia, vivieron en la dicha y la plenitud, y jamás se aburrieron. Todo lo que recibían, fuera bueno o malo, lo apreciaban y aceptaban de buen grado. Por ello siguen habitando en nuestros corazones. Se volvieron inmortales porque renunciaron a todo. Sólo empiezas a vivir de verdad cuando mueren tu ego y tu mente. Radha y Mira dieron muerte a sus egos. Mira decía: “Oh, Giridhar mío, no importa si no me amas, pero mi Señor, nunca me arrebates el derecho de amarte”. Esa era su actitud. Radha y Mira eran totalmente desinteresadas, su amor era puro, carente de ego y de pensamientos egoístas.

Cuando vives obedeciendo a tu mente, actuando según sus caprichos y fantasías, no eres tú mismo, sino la mente. Esta forma de actuar constituye una verdadera locura. Es como si estuvieras muerto, ya que estás viviendo como si tu fueras un simple cuerpo y una mente, sin reconocer tu verdadera existencia como el Ser. Si crees que tan sólo eres un cuerpo, vives ilusoriamente. ¿Acaso no es una locura considerar real lo ilusorio, superponer a la realidad aquello que no pertenece a ella? Mientras vivas en la mente, estarás bajo el dominio del aburrimiento.

La opresión y el ruido constante de tu mente constituyen una pesada carga que aumenta a diario y te abruma. Lo lamentable es que tú, el portador de esta carga, no eres consciente de su gran peso. Al creer que tu hastío y tristeza provienen de situaciones externas o de otras personas, vas de un lado a otro, acumulando experiencias de todo tipo hasta que, finalmente, quedas exhausto y te hundes en tu propio fracaso. ¿No deseas eliminar la carga de tu mente para sentirte libre y en paz? “Si, me gustaría”, dice la mayoría de la gente. Pero no quieren abandonar aquello a lo que se aferran. Creen que si lo abandonan se tornarán vulnerables y perderán su seguridad.

         Incluso un niño pequeño posee este sentimiento. Si un niño no está en compañía de su madre o de su padre, se siente muy inseguro. Los niños siempre van de un lado a otro sujetándose al sari de su madre o a la camisa de su padre. Eso les hace sentirse seguros y protegidos. Pero no durará mucho porque la fuente de ese sentimiento de seguridad es inestable. A medida que el niño crece, aumenta el sentimiento de inseguridad porque descubre que la presencia de sus padres no constituye la verdadera seguridad. Empezará a sentir que tal presencia es más bien un obstáculo para su libertad. Pronto empezará a sentir que alguna otra cosa o persona puede proporcionarle más satisfacción que sus padres o su hogar, o la ciudad donde vive. La insatisfacción y el hastío van de la mano. Cuando empiezas a aburrirte con tus padres, quieres alejarte de ellos. Cuando te aburres de tu casa o de tu ciudad, procuras vivir en alguna otra parte. De igual modo, cuando te aburres de tu viejo coche, quieres comprar otro nuevo. Si te aburres de un largo noviazgo, buscas otra novia que sea diferente. En tu búsqueda de seguridad y satisfacción, abrazas constantemente la inseguridad. Nunca llegas a estar contento. Sólo sigues encontrándote con tu inseguridad e insatisfacción.

         Es tu mente la que es insegura. Ella es la fuente de tu aburrimiento, de tus temores y de todos tus problemas. Deshazte de tu mente, en lugar de sustituir un objeto por otro. Si te libera de la mente, te convertirás en una nueva persona, con una visión fresca y siempre renovada de la vida. Mientras lleves a cuesta la mente, seguirás siento la vieja persona de siempre, acumulando los mismos temores, la misma inseguridad, aburrimiento e insatisfacción.

         La verdadera seguridad en esta vida únicamente se encuentra en el Ser (Atman) o Dios. Y el único modo de liberarte de tu hastío es mediante la entrega de tu propio Ser a Dios o a un Maestro Perfecto (Satguru). Sé un testigo de todo lo que sucede en la vida. Eres el Purusha eterno. Eres Purnam (Perfección). Eres el Todo y no un individuo limitado. Elimina tus sentimientos de dolor, aburrimiento e insatisfacción. Vive en el gozo supremo y en la plenitud.”

         Cuando terminó la conversación, nadie sentía deseos de hablar. La explicación que la Madre acababa de dar era tan hermosa y tan reveladora que, si antes alguien hubiese querido formular alguna pregunta, en ese momento la hubiera olvidado. La Madre permanecía con los ojos cerrados. Todos espontáneamente hicieron lo mismo, adoptaron una actitud contemplativa, absorbiendo con fruición la energía espiritual que de manera tangible se percibía en la atmósfera.

         Más tarde, cuando empezaron a salir de su estado meditativo, la Madre pidió a los brahmacharis que entonaran un cántico:

Tú, que buscas

La felicidad por doquier,

¿cómo vas a encontrarla sin renunciar a tu vanidad?

Hasta que la Madre Universal,

Encarnación de la Compasión

No brille en tu corazón,

¿cómo podrás ser feliz?

La mente, Carente de amor

Y devoción hacia Shakti, El Poder Supremo,

es una flor sin fragancia,

una hoja arrastrada por las olas

de un mar tempestuoso.

Que no te sujeten las garras

Del buitre llamado destino.

Adora al Ser en soledad.

No esperes los frutos De tus acciones,

Adora la forma del Ser Universal

En lo más íntimo de tu corazón.

Un tiempo más tarde, un devoto preguntó a Amma sobre el papel del Guru en nuestro proceso de crecimiento. Amma responde:

“Cuando estáis en presencia física de un Satguru, emerge todo vuestro dolor. Ha permanecido largo tiempo escondido en vuestro interior y ahora se manifiesta, pues un verdadero Maestro es como el sol, un sol espiritual. En su presencia no hay noche. Sólo la luz reina constantemente. Cuando el sol del Maestro brilla, penetra en lo más profundo de vuestra mente. Por la gracia de su Luz contempláis lo que habita en vuestro interior. Veis el infierno oculto que lleváis dentro, y al observarlo descubrís su existencia. Siempre ha estado allí, pero lo desconocíais. ¿Cómo vais a libraros del dolor oculto si no sois conscientes de su presencia? Es importante que sepáis que su origen está en vuestro interior, no procede del exterior. Hasta ahora habéis creído que el dolor se producía a causa de factores externos: relaciones rotas, deseos insatisfechos, la muerte de alguien, la ira de los demás o sus insultos e injurias. Pero la verdadera causa se halla en vuestro interior. Y ahora, ante la luz infinita de la gloria espiritual del Maestro, se os revela claramente. Comprendéis que todo vuestro dolor reside únicamente en vuestro interior.

         Recordad que el Maestro no permitirá que en esa empresa luchéis solos. Os ayudará usando su infinita energía espiritual y procurará que sanen todas vuestras heridas. El dolor está causado por la mente y las tendencias negativas. Cuando lleguéis a entender la naturaleza de vuestro dolor, necesitaréis cooperar con el Maestro. Él es el médico divino cuyo poder y energía son inagotables. Recordad que sois los pacientes que debéis someteros a una gran intervención quirúrgica. Pero no os preocupéis, podréis confiar plenamente es este médico. Tened una fe total en él. Estáis en su sala de operaciones. Dejad que trabaje con vosotros, cooperad con él y no luchéis; quedaos quietos y no os mováis. Por supuesto, os aplicará anestesia. El amor incondicional y la compasión que él expresa a través de todo su Ser, actúa como la anestesia que os prepara para la operación.

         Una vez que el Maestro empiece a operar, no permitirá que os vayáis. Ningún médico deja que un paciente se escape a mitad de la operación. De un modo u otro el Maestro se encargará de que permanezcáis en la mesa de operaciones todo el tiempo, pues sabe el peligro que entraña cualquier abandono repentino. El Satgurú no os dejará marchar. Pero la intervención llevada a cabo por Éste no es nada dolorosa, si la comparamos con la pésima condición de vuestra enfermedad y con el gozo supremo y demás beneficios que vais a obtener. El desbordante amor y la compasión del Maestro aliviarán en gran manera vuestro dolor. El Satgurú es uno con Dios y, por tanto, os sentiréis envueltos en el amor y la compasión de Dios.

         El Maestro no causa dolor, más bien lo destruye. No tiene intención de daros un alivio momentáneo, sino definitivo, eterno.”

Que Amma nos dé Su Luz y Su Fuerza, Luz para poder hacernos conscientes de nuestras heridas y egoísmo, y Fuerza para permitir que Amma, la médica Universal, nos cure de todo mal, de forma definitiva y para toda la eternidad.

Gracias

Om Namah Shivaya



En el ashram de AMMA en Piera estamos empezando una renovación de los más de 17.000 olivos que cuidamos en este lugar.

En el 2023 cortamos mucha madera vieja para rejuvenecer al árbol y como consecuencia y como se preveía el árbol se renueva creando muchos chupones o brotes nuevos.

De todos estos brotes que han crecido en todas direcciones hay que eliminar una parte importante para que el árbol se quede con lo necesario.

Y de esto precisamente es lo que consta este programa de karma yoga: ayudar a toda esta cantidad de árboles a que se desarrollen armoniosamente para que puedan producir el máximo de aceitunas posible.

Como hablamos de ayudar a más de 17.000 olivos a que se armonicen con su propia naturaleza: la de producir muchas olivas que favorezcan a la Obra Humanitaria de AMMA al convertirse en aceite divino, pues te pedimos ayuda a ti por si te apetece colaborar en este proyecto.

Si estás interesado en este programa de voluntariado, puedes ponerte en contacto con Ânand: 687 221 803- This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

Muchas gracias.


OM NAMAH SHIVAYA
Renovación Finca de Olivos
Sunday, 30 June 2024 16:36

No añadáis nada a vuestro ego Featured

¿Qué es satsang?

 

Satsang: Sat: Verdad, Ser. Sanga: unirse a.

Satsang: unirse a la Verdad, al Ser. Estar en compañía de un Mahatma (Maestro Realizado). También escuchar un debate o charla espiritual. Encuentros para hablar de la Verdad Suprema. 

En el centro Amma de Piera el satsang consiste: en la recitación de los 108 nombres de Amma, lectura y reflexiones por parte de Ânand de las enseñanzas de Amma, meditación de las flores blancas con la voz de AMMA, bhajans (cantos devocionales) y Arati.



SINTESIS SATSANG 30.06.2024
Enseñanzas de Amma, compartidas por Luis
 


No añadáis nada a vuestro ego

El hombre muere y desaparece en polvo

Pero de nuevo nace y crece en la tierra.

Si realiza buenas acciones, podrá alcanzar

un más alto rango, antes de regresar a la tierra de nuevo.

Enfermedad y vejez habrá de sufrir en la vida

¡Oh hombre piensa! ¿Vale la pena nacer y nacer?

¿Para qué sirven todas esas malas tendencias?

Una persona puede haber cometido muchas malas acciones,

Pero si sabe quién está tras este mundo,

Toda su negatividad desaparecerá, ciertamente

Y se sumergirá en el océano de bienaventuranza.

Tras la canción, fue formulada una pregunta a Amma: “Amma, nos has dicho que, llegado cierto punto, nos daremos cuenta de que experimentaremos la naturaleza real de las cosas cuando consigamos el estado de quietud. Será entonces cuando realmente tomaremos conciencia de nuestra ignorancia. ¿Qué es lo que quieres decir con “tomar conciencia de nuestra ignorancia”?”.

            Amma dijo: “Hijos, en el presente, todos nosotros vivimos en la ignorancia. Incluso los grandes estudiosos reconocen que son ignorantes. Cuando la gente reza o cuando se encuentra en presencia de una Gran Alma dicen: `¡Oh, Señor, sólo soy un ignorante, por favor, guíame! Yo no sé nada. Derrama tu gracia sobre mí…´ Estas son las expresiones con que se suelen expresar las personas que dicen que son ignorantes, pero, ¿cuántas de ellas saben realmente que son ignorantes?, ¿cuántas? Lo que Amma quiere decir es: ¿cuántas son realmente conscientes de su ignorancia? La gente no es consciente de ello. El ser conscientes ayuda a la eliminación del ego. Pero la gente no puede eliminar su ignorancia debido a que no es consciente de ella. Aun en el caso de que puedan comprenderlo intelectualmente, continuará pensando y sintiendo que son fantásticos; por lo tanto, no se dan cuenta de su ignorancia.

            Ignorancia significa ignorancia de la Realidad. El concepto de ignorancia que tiene la mayoría de la gente es diferente. Es creencia común que una persona ignorante es aquella que no ha estudiado, que no está educada. Los eruditos (de la India) dirían que una persona ignorante es la que no ha estudiado los Vedas o los Upanishads y que no conoce la ciencia moderna. Esta es la idea que los eruditos tienen de lo que es la ignorancia; por consiguiente, estudian. Leen todos los libros que pueden conseguir. Una vez educados, entonces quieren hablar. Quieren enseñar a otros. Quieren hacer discursos. Quieren oyentes. Desean que se diga de ellos que son grandes sabios porque tienen profunda comprensión y conocimiento; quieren que la gente les adore; quieren convertirse en maestros.  Todo esto, naturalmente, se añade a su ego. Su ego era pequeño antes de que aprendiesen tantas cosas, su carga era menor. Deshacerse de esa carga menor no representaba un trabajo muy duro, pero ahora la carga se ha hecho muy pesada, habrá que trabajar muy duro para poder tan sólo resquebrajar un poco el gran y sólido ego.

            Aun así, esa gente rogará. Esas egoístas personas rezarán, no por humildad o amor, sino por temor. Mientras oran utilizan un lenguaje florido. En sus oraciones presentan ante Dios su ignorancia bellamente adornada. Piden la gracia de Dios para disolver su ignorancia y encender en su interior la luz de la sabiduría. Frente a los demás simulan ser muy humildes. Después de hacer un largo discurso, este tipo de persona repetirá una y otra vez lo ignorante que es y pretenderá ser humilde cuando la gente le aplauda o le alabe; pero en su interior estará feliz y su ego se acrecentará más y más. Interiormente estallará de alegría porque los demás le consideran un sabio.

            Estas personas no son conscientes de su ignorancia. Simplemente dicen que son ignorantes, pero no lo sienten; en realidad están convencidas de que son maravillosas. Creen que su conocimiento de las Escrituras es el verdadero conocimiento; para ellos, aprender es un adorno, algo que se adquiere para ponerlo en un aparador. Como resultado, la persona que piensa y actúa así adquiere un ego elevado. Su ego se abotarga y ya no es capaz de sentir su peso. Esto es muy importante. Hay que sentir la pesadez del propio ego. Cuanto más se siente el ego como una carga, más intenso será el anhelo de descargarse de él, de liberarse de él.

            Pero la mayoría de las personas no sienten que su ego sea una carga, piensan que es algo necesario. Creen que el ego adorna su personalidad, que es lo que les da hermosura y encanto. Recordad, una persona puede seguir diciendo que no es nadie, que no es nada, pero ¡intentad tocar su ego! Basta poner un dedo sobre él para desenmascarar lo identificada que está esa persona con su ego. Entrará en erupción como un volcán y la lava de protestas comenzará a fluir. Reaccionará con una total identificación con su ego. ¿Cómo, gente así, puede realizar la verdad acerca de su ignorancia? Es difícil, muy difícil.” Y la Madre añadió tranquilamente: “Se necesita un mazo para romper el ego de una persona así.”

            Todos se echaron a reír y Amma rio también. Hubo una pausa y Ella continuó:

“De hecho, esta es una de las cosas más importantes que hay que comprender. Uno tiene que saber realmente que es egocéntrico. Una persona tiene que sentir a su ego como una carga; debe darse cuenta de su ignorancia. Debe saber que, hasta que no se es lo suficientemente sutil para ir más allá de las palabras y ver la verdad real, el conocimiento obtenido en los libros no es verdadero conocimiento y que lo aprendido de esta forma no hace sino añadir fuerza al ego.

            Incluso las personas egocéntricas rezan usando palabras iguales o similares a las de los verdaderos devotos, pero sus oraciones no brotan de su corazón, sólo pronuncian palabras. Por fuera parecen grandes devotos y pueden pronunciar hermosas palabras sobre la espiritualidad, pero poseen un ego muy fuerte, sutil y muy difícil de romper. Oran y se sientan en postura meditativa, pero en su interior dejan a su mente vagar. Tal actitud es la peor clase de ignorancia. Una persona así no puede darse cuenta de lo ignorante que es.”

            Esto recuerda un incidente que ocurrió en 1981. Un día Amma estaba sentada al borde del canal del extremo suroeste del Ashram. En aquel tiempo desde allí se podía apreciar una bonita vista sobre el mar. Con Amma se encontraban sus padres, unos cuantos brahmacharis y algunos devotos del vecindario. Estaban discutiendo cuestiones prácticas referentes al Ashram cuando un visitante de distinguida apariencia se acercó a ellos. De mediana edad, se trataba obviamente de un hombre de recursos. Después de presentar sus respetos a Amma y de saludar a los presentes, tomó asiento y comenzó a explicar el propósito de su visita.

            “Estoy realizando un viaje espiritual”, dijo, “llamadle una peregrinación si lo preferís. He llegado a comprender que la vida no es vida hasta que uno encuentra su auténtico significado, el verdadero motivo por el que estamos aquí en esta tierra. Todos los antiguos santos y sabios de India dicen que estamos aquí para alcanzar el objetivo final de la autorrealización. Por lo tanto, ahora, después de haber vivido una vida en la que he sido bendecido con el éxito económico, poseo tanto los medios como el tiempo para satisfacer mi sola pasión en la vida: la búsqueda espiritual.”

El caballero continuó filosofando; hablaba elocuentemente, parecía que todos deseaban que todos supiesen lo docto que era, que intentaba que los demás se convenciesen de la sinceridad de su búsqueda espiritual. “Por lo que a mí respecta”, dijo, “la sadhana más importante es la meditación. Sólo en la meditación puedo establecer una auténtica relación con Dios, ya que Dios me conoce mejor que nadie, mejor incluso de lo que yo me conozco a mí mismo”.

El hombre continuó así durante un rato, mientras sus palabras eran acompañadas por movimientos de cabeza afirmativos por parte de los presentes, ya que parecía ser versado y erudito en lo que decía. Amma sonreía mientras le escuchaba.

Animado por el distendido ambiente, miró lentamente a su alrededor y dijo, “En los ashrams me siento como en casa, ¡he visitado tantos! ¡Ah! ¿Qué sensación de paz hay aquí, podría quedarme unos días para meditar?” Con estas palabras se sentó en postura de loto, cerró los ojos y empezó a meditar. Entonces brahmachari Nealu acabó de tratar con Amma ciertos asuntos del Ashram. Cuando su breve conversación terminó, Amma se levantó y todos se postraron ante Ella. El hombre parecía encontrarse en profundo estado de meditación. Al pasar por su lado, Amma le puso la mano sobre la cabeza y le dio una buena sacudida mientras decía: “¿Todavía estas regateando en esa compra de madera de teca?”, y siguió caminando.

El hombre se sobresaltó, estaba obviamente conmocionado y ya no podía meditar más. Se puso nervioso y molesto. Mientras caminaba de aquí para allá preguntó varias veces a los brahmacharis si podía tener una entrevista personal con Amma. Justo antes de comenzar los bhajans de la noche Amma accedió a su petición. Se supo después que ese hombre era un tratante de maderas que comerciaba con Teca en el norte de Kerala. Durante las dos últimas semanas había estado intentando adquirir una partida de madera de teca de gran calidad; él había hecho una oferta, pero el vendedor pedía un precio mayor. Le explicó a Amma, con toda sinceridad, que justo en el momento en que Ella puso su mano sobre él para sacudirle, en su mente sucedía exactamente lo que la Madre había dicho: estaba regateando con el vendedor.

El hombre tenía remordimientos por sus pretensiones y pidió a Amma que le perdonase. “Ahora sé que eres realmente una gran santa, Amma. Tú sabías todo el tiempo que yo estaba hablando de mis fantasías sobre ser un buscador espiritual. Tú me has hecho humilde, Amma. Ya no deseo ser pretencioso respecto a la espiritualidad nunca más. Oh, Amma, te lo ruego, ayúdame a ser honesto conmigo mismo: Yo sé que tú puedes ayudarme”

Más tarde, después de que el hombre abandonase el Ashram, algunos brahmacharis hablaban del incidente, burlándose de sus pretensiones. Cuando ello llegó a oídos de Amma, Ella les reprendió con un afilado comentario acerca de su actitud: “No presumáis tanto, al fin y al cabo, por el momento vosotros no sois muy diferentes de él. ¿Quién es el que puede dejar de cavilar cuando existen tantos sueños acumulados en el interior?”

Como señala Amma, es fácil pensar que son los demás los que tienen un nivel espiritual más bajo que el nuestro, o que es su ego más feo que el nuestro. Son las vasanas, tendencias negativas de los demás, lo que suele estar en el foco de nuestra conciencia y, por lo tanto, suponemos que son los demás los que deberían cambiar, adaptarse a nuestra forma de ser. O que el entorno debería amoldarse a nuestros gustos. Esto ocurre de forma automática y se requiere un esfuerzo consciente y constante para darle la vuelta a la situación. Enfadarnos, no con los demás, sino con nuestras tendencias egoístas, enfadarnos con nuestro enfado, que al fin y al cabo es el que nos hace daño. Y perdonar y olvidar las faltas de los demás, y reconducirlos con paciencia y amor si hay necesidad de ello, si hay una situación adhármica. Tratar de adaptarnos al entorno donde estemos, con atención a las normas de cada lugar, a su dinámica propia, sin comparar ni juzgar con otros lugares también ayuda a quitar peso al ego. Estas pequeñas acciones mentales son las que nos llevarán a cambiar la actitud y progresivamente a purificar nuestra mente.

            Podemos comentar algunas palabras más de Amma sobre el tema del ego, sobre cómo funciona en nosotros casi sin darnos cuenta. Es tan sutil y estamos tan identificamos con él, que normalmente le damos la razón en todo.

“Las reglas y normas son necesarias para nuestro desarrollo espiritual. Deberíamos guiar nuestra vida de acuerdo con los principios espirituales. El ego es el que dice: “Yo soy mi propio jefe”. A no ser que rompamos la dura concha del ego, será imposible la Auto-realización. Para que esto ocurra, un discípulo debe cultivar, primero y, ante todo, la obediencia”.

“La causa básica de toda la destrucción es el ego. Hay dos clases de ego que crean sufrimiento en el mundo. Uno es el ego del poder y el enriquecimiento. El segundo es el ego que piensa: “Sólo es válida mi opinión y no la de los demás.”

“Todos tienen la noción de “Soy una persona importante” o “Soy bastante bueno en muchas cosas”. Siempre predomina el ego. (…) Por desgracia, si hacemos un minucioso examen de nuestras palabras, no encontramos ningún rastro de humildad. Están llenas de ego, caracterizadas por la actitud: “Debería ser más que los demás”. Ignoramos esta gran verdad: que la grandeza de una persona radica en su humildad. Todos nuestros esfuerzos se concentran en ser “grandes” ante los demás. En realidad, sólo hacemos el ridículo.”

Así pues, tratemos de ser humildes, de cultivar virtudes como la actitud de servicio, la obediencia, la entrega, la paciencia, etc. Cada día, cada experiencia, incluso cada momento es una oportunidad de practicar alguna cualidad que quite peso a nuestro ego, nuestro verdadero enemigo. En cada momento podemos o bien recitar el mantra, o bien cambiar el foco de lo que no nos gusta de los demás o de ciertas situaciones, a centrar la atención sobre lo que deberíamos cambiar en nosotros mismos. Que Amma nos dé la fuerza y la paciencia para llevar a cabo este precioso trabajo.

Mucha gracias.

Om Namah Shivaya



9 JUNIO 2024

Tenemos el placer de anunciar que Amma visitará Estados Unidos desde el 4 de julio al 11 de agosto, en su primera gira internacional desde 2019. Amma dirigirá   programas públicos gratuitos en todas las ciudades de su agenda. Los programas incluirán una meditación guiada por Amma, charlas espirituales de Amma y sus discípulos, bhajans, (cantos espirituales) guiados por Amma en formato de llamada y respuesta y la oportunidad de un encuentro personal con Amma y recibir su darshan. (abrazo)

Amma realizará retiros espirituales en algunas ciudades.  Los retiros ofrecen una oportunidad transformadora de inmersión personal en presencia de Amma durante tres días. Incluyen programas adicionales como sesiones de pregunta – respuesta con Amma, clases de bhajans con discípulos y devotos de Amma, meditación, yoga y oportunidades de servicio.

La gente se reunió con Amma en  el auditorio de Amritapuri para practicar yoga juntos.

Puntos clave:

  • Centenares de personas se reunieron con Amma en el ashram Amritapuri para celebrar el Día Internacional del Yoga, entre otros el Cuerpo de policía destinado aquí.
  • Amma compartió cómo el yoga nos ayuda a liberarnos de cualquier dependencia del mundo y nos lleva al estado de dependencia del Ser interior.
  • Este año, el tema del IYD es “Yoga para el Ser y la sociedad”, que reconoce que la práctica de yoga es transformadora y estimula a otros mediante sus resultados positivos en nosotros mismos.
Monday, 24 June 2024 17:26

La impaciencia destruye

¿Qué es satsang?

 

Satsang: Sat: Verdad, Ser. Sanga: unirse a.

Satsang: unirse a la Verdad, al Ser. Estar en compañía de un Mahatma (Maestro Realizado). También escuchar un debate o charla espiritual. Encuentros para hablar de la Verdad Suprema. 

En el centro Amma de Piera el satsang consiste: en la recitación de los 108 nombres de Amma, lectura y reflexiones por parte de Ânand de las enseñanzas de Amma, meditación de las flores blancas con la voz de AMMA, bhajans (cantos devocionales) y Arati.



SINTESIS SATSANG 23.06.2024
Enseñanzas de Amma, compartidas por Luis
 


La impaciencia destruye

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El crecimiento espiritual es producto de una evolución y no de una revolución. En su impaciencia, la gente tiende a ser revolucionaria. Pero una revolución resulta siempre destructora. Desgraciadamente, en nuestra época moderna la gente pide progresos espirituales tan pronto como sea posible. Piden nada menos que la Realización instantánea. Podéis imaginar a una madre que dijese a su bebé: “¡Quiero que te hagas adulto al momento! ¿Por qué vas a ser un adulto tanto tiempo? ¡Date prisa, no tengo tiempo para esperar!”. ¿Qué pensaríais de una madre semejante? Creeríais que es una insensata o que está totalmente trastornada. La gente quiere milagros. No tiene paciencia para esperar ni para realizar el más mínimo esfuerzo. No comprenden que el verdadero milagro consiste en abrir su corazón a la Verdad Suprema. Pero este florecimiento interior es un proceso lento y regular. La naturaleza procede siempre por evolución. Incluso cuando se trata de la eclosión de una flor, Dios aporta el mayor cuidado y tiene una paciencia extrema, y la eclosión de la flor es un milagro. Son precisos 9 meses antes de que un niño esté preparado para nacer, y este nacimiento es un milagro. Dios jamás tiene prisa. Procede por evolución. Sólo así puede efectuarse un crecimiento verdadero.

Amma no dice que sea imposible que la Realización Suprema se produzca en un segundo. Podría llegar en todo momento por la Gracia del Maestro. Pero, ¿estáis preparados? Hay personas que dicen: “¿Por qué tendría que prepararme si ya soy Eso?”. Si, eres Eso, pero ¿qué hay del fardo de negatividad que sigues llevando? ¿Qué hay de tu ego? Mientras exista la más mínima huella de apego tenéis que trabajar para liberaros de ella. El sentimiento de que sois el cuerpo y la mente son una forma de apego, al igual que la ira, el odio, el deseo y la envidia. Cuando os halláis bajo el embate de tales sentimientos os resulta imposible conocer la Verdad que está en vosotros y que es vuestra verdadera naturaleza. Por ello, es necesario el proceso de la sadhana (prácticas espirituales).

         La gente tiene innumerables deseos y exigencias que quiere satisfacer tan pronto como sea posible. Desean resultados, pero no tienen paciencia para trabajar y obtenerlos. Para convertirse en un gran artista, un gran sabio o para hacer fortuna, a la gente le parece normal que haya que estudiar durante años. Pero cuando se trata de realizar a Dios se quiere un éxito inmediato. La impaciencia sólo tiene efectos negativos.

         Todo el mundo conoce la historia de los Pandavas y los Kauravas. Los Pandavas nacieron gracias al poder de los mantras (fórmulas sagradas), y Yudhisthira, el mayor de los cinco hermanos Pandavas, vino al mundo después de que su madre Kunti hubiese invocado a una divinidad. La reina Gandhari, que estaba embarazada en aquel momento, se vio presa de una gran impaciencia. Se golpeó el vientre con tanta violencia que se provocó un falso alumbramiento y dio a luz a un amasijo de carne. En ese instante, un gran sabio se apiadó de ella y acudió en su ayuda. Dividió el trozo de carne en 100 pedazos y depositó cada trozo en un pote sellado. Insufló su energía vital en cada uno de los 100 potes y conminó a Gandhari a que no los abriese antes de transcurrido un cierto periodo de tiempo. Pero una vez más, la impaciencia se apoderó de Gandhari, y se vio incapaz de esperar, con lo cual procedió a abrir los potes antes de llegado el plazo. Por esta razón los Kauravas nacieron imperfectos y llenos de malas disposiciones mentales. Fueron el instrumento de la destrucción de todo el clan.

         La impaciencia impidió a Gandhari esperar a que el sankalpa del sabio surtiese efecto. Si hubiese tenido bastante paciencia, habría tenido hijos brillantes y virtuosos como los Pandavas. Los gérmenes de bondad que los Kauravas, como toda parte de la creación llevaban en ellos, fueron destruidos a causa de su impaciencia. Como consecuencia, tuvo como hijo mayor a Duryodhana, el príncipe malvado. Su impaciencia fue, pues, la causa de una terrible destrucción.

Amma se calló y cantó un bhajan:

¡Oh hombre!

Tú, que buscas la dicha en este mundo,

¿has conocido un solo segundo de paz interior?

Sin asumir la Verdad,

Corres tras la sombra de Maya.

Conoces la misma suerte que la mariposa nocturna

Engañada por el brillo de la llama.

En el transcurso de las épocas has evolucionado

A través de diferentes reencarnaciones,

Insecto, pájaro o animal,

Y finalmente has tomado nacimiento en forma de ser humano.

¿Qué otro objetivo podría tener la vida humana,

Que no fuese realizar el Ser?

Renuncia al orgullo y a la codicia,

Abandona la vida de ilusiones,

Y consagra tu vida humana

A glorificar al Brahman Supremo.

La realización de Dios es tu derecho de nacimiento.

No desperdicies esta vida preciosa.

 

Cuando hubo terminado el canto, un devoto le dijo a Amma que comentase la historia de Gandhari. Amma: “La especie humana corre en pos de su destrucción. La gente no tiene paciencia para esperar que el sankalpa de Dios surta efecto en su vida o en la sociedad en general. Están cegados por su impaciencia y por su sed de placer inmediato. El ego siempre quiere aceptar los desafíos y satisfacer sus deseos lo más rápidamente posible. En su prisa, la gente pierde la paciencia y el discernimiento, lo que oscurece su visión. Si no se pone fin a esto, acabará por convertirse en un desastre. Cuando todos en la sociedad se hayan cegado totalmente, los tropiezos serán constantes: los individuos, las comunidades y las naciones se enfrentarán. La impaciencia engendra discordia e imperfección. Los males del mundo actual, provocados por la impaciencia de la gente, fraguan el camino hacia una formidable destrucción. A menos que nos despertemos, todo esto parece inevitable. Esta es la moral de la historia.

El divino sankalpa de Dios está en funcionamiento hasta en el mínimo átomo de la creación. La divinidad siempre está presente, pero nuestra impaciencia cierra las puertas e impide que el sankalpa divino surta efecto en nuestra vida. Duryodhana, hijo de la impaciencia, cerró todas las puertas de su corazón, por lo cual la gracia y la Luz de Sri Krisnha no pudieron entrar en su vida. Tenía en su corte numerosos sabios, pero ninguno de ellos logró abrirle los ojos. Su maldad y su impaciencia extrema le incitaban a tomar decisiones apresuradas que no gustaban a las personas de su entorno.

         Sólo un desarrollo profundo, progresivo y regular puede tener un efecto real. El lema de Dios es: evolución. El crecimiento que nos permite acceder a la conciencia divina es casi siempre un proceso evolutivo. Antes de entrar en el reino de la Verdad, tenemos que adquirir la pureza y madurez necesarias. Esto es lo que nos aportan los rituales. Una vez que hemos obtenido estas virtudes estamos preparados para sumergirnos en el océano de sat-chit- ananda (verdad-conciencia-dicha) y ya no necesitamos acciones ni rituales. Cuando actuamos o hacemos rituales deberíamos tener en cuenta que el conocimiento del Ser es la meta final. En la época de Krishna la gente había olvidado en qué contexto efectuaba esos ritos. Estaban apegados a ellos y no hacían esfuerzo alguno para trascender el aspecto ritualista de la religión. Habían olvidado que estas prácticas tenían como fin conducirnos a la meta suprema. De aquí las críticas hechas por Krishna. No creáis pues, hijos míos, que Krishna tuviese nada en contra de los rituales védicos es sí mismos. Si leéis el Bhagavad Gita correctamente comprenderéis lo que realmente quería decir.

         Si observáis un árbol os daréis cuenta que el fruto jamás aparece antes de la eclosión de las flores y de su caída del árbol. En el camino espiritual, el fruto final es el conocimiento del Ser. Para obtenerlo, es preciso que las flores de la acción (karma) se desvanezcan y caigan.

Unos días después de este satsang dado por Amma se produjo una anécdota que ejemplifica perfectamente cómo Amma sabe perfectamente cuál es el estado interior de sus hijos y en qué momento ha de actuar para acercarnos a Ella, sin prisa, dejando madurar lo que haya que madurar, como haría un buen jardinero con sus flores.

         Eran las 4 de la mañana cuando Amma terminó de dar darshan. Los devotos se habían quedado sentados durante horas cerca de Amma contemplando su rostro radiante, fresco, nuevo, que nunca perdía su carácter familiar. Habían bebido durante horas de la copa inagotable de su Amor divino sin moverse de su sitio más que para ir al darshan. Amma se levantó finalmente y se preparó para salir, cuando se detuvo de repente para mirar a alguien que estaba sentada en el fondo de la sala. Llamó: “Mol (hija mía)”. Todo el mundo se giró para ver a quién se dirigía. Ella la llamó de nuevo: “Mol, ven”. Un instante después una joven se precipitó hacia Amma, llamándola: “¡Madre, Madre!”. Algunas personas se disponían a alejarla por la fuerza, Pero Amma les detuvo diciendo: “¡No, dejadla! Tiene un gran sufrimiento. Dejad que desahogue su pesar.” Se contentaron, pues, con contemplar la escena sin intervenir. Pasaron algunos minutos. La mujer seguía tumbada a los pies de Amma llorando profusamente. Amritatma y algunos otros se impacientaron y avanzaron hacia ella pidiéndole que se levantase. Esta vez Amma no dijo nada, pero los detuvo mirándolos severamente. Pasaron algunos minutos más y después la mujer se levantó lentamente arrodillándose ante Amma. Juntó las manos en señal de respeto y miró el rostro de Amma. Intentó hablar a través de sus lágrimas, pero la fuerza de su emoción se lo impidió. Amma le sonrió con una expresión de profunda compasión y la abrazó. Nuevamente, la joven se fundió en lágrimas. Amma cerró los ojos y pareció deslizarse a otro mundo. Ella mimaba a la mujer, acariciándole el pelo, mientras murmuraba: “Mol, mol…”.

         Después, suavemente, Amma le dijo: “¡Mi hija querida, mi niña, no llores más! ¡Amma conoce muy bien tu corazón!”. Los testigos de la escena se dieron cuenta de que Amma se enjugaba sus propias lágrimas. Viendo esto, varios de los que se encontraban allí no pudieron impedir ponerse a llorar.

Este incidente ilustra la siguiente afirmación de Amma: “Cuando estáis en presencia de Amma, Ella se convierte en vosotros. Amma es como un espejo. Refleja los sentimientos de sus hijos”.

Por fin la mujer logró apaciguarse. Amma la abrazó una vez más, besándola en ambas mejillas, y después salió lentamente de la sala. Al pasar, testimonió afecto a todos aquéllos que se encontraban en su camino. La atmósfera estaba impregnada de su amor.

Al día siguiente, la mujer que tanto había llorado a los pies de Amma confesó a Amritatma lo que le había pasado. Había llegado a la sala justo antes del comienzo del programa y se había quedada sentada al fondo durante todo el tiempo, mirando cómo Amma daba el darshan. No tenía intención de ir. Había una razón para su reticencia: había cometido en el pasado algunas faltas graves que juzgaba imperdonables; se sentía, pues, extremadamente culpable. Viendo a Amma y el amor infinito que derramaba sobre todos, había pensado que una pecadora como ella no merecía recibir un amor semejante. Habiendo decidido no ir a recibir el darshan, había llorado durante todo el programa. Pero Amma la había visto y llamado al final, no ignorando nada respecto a su sufrimiento interior.

Algunos días más tarde, en el coche que conducía a Amma al programa de la tarde, Amritatma le preguntó por qué aquella tarde había esperado hasta el final del darshan para llamar a esa mujer. Amma dijo: “Mientras esta hija permanecía sentada durante tanto tiempo en presencia de Amma, y mirándola, tomó conciencia de repente del terrible peso de culpabilidad que llevaba encima. Esta toma de conciencia creó la necesidad de vaciarlo todo y librarse de él. Mientras estaba sentada en el fondo de la sala, percibía el profundo amor de Amma, el que le ayudaba a apaciguar su sufrimiento interior. Todas esas lágrimas se llevaron su sentimiento de culpabilidad, y cuando Amma por fin la llamó, estaba dispuesta a descargar su corazón y encontrar la paz a la cual aspiraba. Esto no hubiera sido posible si Amma la hubiese llamado al comienzo del darshan, puesto que necesitaba tiempo para abrirse. Para que las cosas tengan un efecto duradero es necesario un proceso bien definido.

En realidad, no hay pecadores puesto que la iluminación está latente en todo ser humano, incluso en el peor de los “pecadores”, esperando revelarse en su momento adecuado. Nadie es, pues, realmente pecador. No existe más que el Atman. Amma no utiliza la palabra pecador más que por la comodidad de la explicación. Un pecador puede encontrar la paz sólo en presencia de un Maestro, puesto que su mente puede entonces fluir libremente. En esa atmósfera de amor incondicional se funden todos los pecados. El embalse que encierra la mente se abre y permite a la mente endurecida y a sus emociones suavizarse y fluir sin obstáculo alguno.

Esta hija se encontraba atrapada en su sufrimiento. Jamás tuvo la posibilidad de liberarse de la culpabilidad y del pesar acumulados en su mente puesto que nunca se había encontrado con las condiciones favorables para ello. El sufrimiento había quedado oculto profundamente en su interior.

Tratáis de cubrir vuestro dolor con pensamientos, objetos y placeres diversos. Por ejemplo, os compráis un coche nuevo o una casa, cambiáis de amigo o de amiga, y como seguís recubriendo vuestro dolor con capas de cada vez más numerosas distracciones, este dolor se endurece con la edad; se hace cada vez más fuerte y su embate se hace cada vez más sutil. Luego vais a ver a un psicoterapeuta pero, ¿qué puede hacer él por vosotros? También él está enganchado en la trampa de su propia mente. Todo lo que puede hacer es ayudaros a recubrir vuestro dolor con una capa suplementaria, y mientras, el sufrimiento permanece en vosotros sin posibilidad alguna de curarse. Cualquiera que trate de ayudar a alguien a curarse de un dolor semejante se dará cuenta de que ninguna curación ni ningún cambio pueden producirse mientras que su propia conciencia no se encuentre a un nivel más elevado que el de la persona a la que trata de ayudar. Lo que cuenta es el nivel de conciencia. Un ser realizado se sitúa en el nivel de conciencia supremo; ha llegado a la cima. En su presencia se desvanece todo sufrimiento, y las heridas psíquicas se curan espontáneamente.

Sólo un Satguru puede conceder la gracia necesaria y crear las condiciones adecuadas para que vuestro dolor emerja. Es exactamente esto lo que se produce. El sufrimiento de esta mujer salió a flote. La presencia de Amma le permitió librarse del peso de culpabilidad que había estado llevando durante tantos años.

La mejor manera de liberarse de una pesada culpabilidad, que es comparable a una herida infectada que os carcome desde dentro, es hacerse plenamente consciente de ella. Esto no puede producirse más que en presencia de un verdadero maestro. El maestro muestra las profundas heridas que supuran en vosotros. Os ayuda a tomar conciencia de los graves perjuicios que os han causado y de la forma en que han estropeado vuestra vida. Finalmente, gracias a su compasión y amor infinitos, estas heridas se curan.

Os voy a contar una historia que os permitirá quizá comprenderlo mejor. Había una vez un hombre rico que siempre estaba sumido en el trabajo y que padecía un gran estrés, ya que había perdido su paz interior. Consultó a diversos médicos y terapeutas para tratar de encontrar un remedio a su problema. Todos, incluidos sus amigos, le apremiaban para que dejase su trabajo, descansase, se quedase en casa y gozase de una vida apacible. Pero ni los consejos ni los medicamentos que recibía parecían ayudarle. Un día, oyó hablar de un gran maestro que vivía retirado en una gruta aislada. Estaba tan desesperado que decidió ir a hacerle una visita. Después de un largo y difícil viaje, llegó finalmente a su destino. Estaba helando y, sin embargo, el santo estaba sentado desnudo en la cueva. Con un gesto apacible señaló al visitante que se sentase a su lado; después cerró los ojos y entró en samadhi. Permaneció así durante tres días, mientras que el visitante se quedó pacientemente sentado sin moverse en la gruta helada, sin comer y dormir, ya que deseaba liberarse de este sufrimiento. Al tercer día, el santo abrió los ojos y le dijo: “Deja tu trabajo y descansa. Quédate en casa y goza de una vida tranquila.” El hombre escuchó las palabras del sabio y volvió a su casa. Algunos días más tarde sus amigos le visitaron. Se sorprendieron de ver la paz y alegría que emanaba. Se preguntaron cómo podía haberse producido una transformación semejante en tan poco tiempo. Cuando les contó la visita que hizo al santo y les habló de sus palabras, exclamaron: “¡Pero si esto es exactamente lo que nosotros, desde hace años, te hemos aconsejado que hicieses!” El hombre sonrió y dijo: “Quizá os hayáis servido de las mismas palabras, pero escuchándolas de boca de un verdadero maestro, de repente he tomado conciencia de su verdadero sentido oculto. Cuando el maestro pronunció estas palabras, sabéis, tuve una revelación. Me vino a la mente con claridad que “dejar el trabajo y descansar” significaba retirar los sentidos del mundo de la diversidad, y “quedarme en casa para gozar de la paz” significaba permanecer establecido en el Ser, viendo todo como manifestación de la divinidad. La presencia del maestro y el poder de su palabra han reducido a la nada mis miedos y tensiones. Al fin gozo de verdadera paz interior.

Hijos míos, una verdadera transformación no puede producirse más que en presencia de un ser realizado. Pero la mujer que lloraba, así como el hombre de esta historia, han tenido que hacer un esfuerzo antes de llegar a conseguir paz interior. Sin embargo, en realidad no es necesario hacer ningún verdadero esfuerzo, puesto que esto no implica fuerza o tensión alguna. El esfuerzo se produce sin dolor, espontáneamente -llega por sí mismo. Las barreras del corazón se abren permitiendo que la gracia del maestro se derrame y aporte a nuestra vida una luz y una energía renovadas.

La exactitud de las palabras de Amma quedó manifestada con prontitud. En efecto, la mujer volvió poco después a ver a Amma y le confesó que se sentía una persona diferente y que por primera vez desde hacía años estaba relajada y en paz consigo misma.

Amritatma hizo otra pregunta a Amma: “Amma, podrías haber aniquilado su sufrimiento con un simple sankalpa sin que hubiese tenido que estar llorando así durante horas. ¿Por qué no lo has hecho?”

Amma: “Hijo, esto es exactamente lo que ha pasado. El sankalpa de Amma estaba en marcha -siempre está presente. ¿Por qué piensas que esta mujer tuvo la idea de venir a ver a Amma? Y si hubiese venido por su propia voluntad, podría haberse ido, en lugar de quedarse sentada en el fondo de la sala llorando durante todo el darshan.  ¿Por qué se quedó durante tanto tiempo?  Y finalmente, ¿por qué se abrió hasta ese extremo? ¿Piensas que todo esto podría haberse producido sin el sankalpa de Amma? Su esfuerzo personal no habría bastado. La Gracia y el sankalpa divino siempre están en funcionamiento.

Las situaciones que nos permiten abrirnos y crecer interiormente no pueden producirse más que gracias al sankalpa de Dios o del gurú. Nada llega por azar. Deberíamos ser conscientes de ello.”


Monday, 17 June 2024 15:32

El poder de la oración

¿Qué es satsang?

 

Satsang: Sat: Verdad, Ser. Sanga: unirse a.

Satsang: unirse a la Verdad, al Ser. Estar en compañía de un Mahatma (Maestro Realizado). También escuchar un debate o charla espiritual. Encuentros para hablar de la Verdad Suprema. 

En el centro Amma de Piera el satsang consiste: en la recitación de los 108 nombres de Amma, lectura y reflexiones por parte de Ânand de las enseñanzas de Amma, meditación de las flores blancas con la voz de AMMA, bhajans (cantos devocionales) y Arati.



SINTESIS SATSANG 16.06.2024
Enseñanzas de Amma, compartidas por Luis
 


El poder de la oración

Pregunta: “¿De qué manera son beneficiosos los bhajans y la recitación del nombre del Señor? ¿No se podría dedicar el tiempo que empleamos en estas prácticas a realizar algún trabajo que beneficie al mundo?”

 

Amma:

Son muchos los que cantan canciones sobre el amor mundano. Suponed que preguntamos: ¿Tiene alguna utilidad hacer esto? ¿no se podría dedicar ese tiempo a hacer cosas útiles? ¿Cuál sería la respuesta? Sólo aquél que ha experimentado una cosa puede conocer su utilidad, ¿no es así? Por lo general, la gente disfruta escuchando canciones. De modo parecido, cuando los devotos escuchan bhajans pueden abandonarse a ellos y olvidar todo lo demás. Lo que le suele gustar a la gente de las canciones son las emociones y relaciones mundanas. Se entregan a esas emociones, obteniendo así felicidad. Pero cuando la gente canta bhajans, tanto el que canta como el que escucha pueden experimentar quietud y paz mental.

Las canciones que suenan en lugares de baile evocan emociones sensuales. Cuando oímos canciones de amor, afloran en nosotros los sentimientos y pensamientos del enamorado. Por el contrario, en los bhajans, despertamos a nuestra relación con Dios. En lugar de emociones sensuales, se generan virtudes divinas. Somos capaces de controlar nuestras emociones. Los bhajans dan paz al que canta y también al que escucha.

Amma no está menospreciando otros tipos de canciones. Por supuesto que la gente obtiene felicidad de ellas. Hay una gran variedad de gente en el mundo. A cada uno le gustan cosas distintas. Desde cada punto de vista, todo tiene su importancia. Amma no rechaza nada.

El objetivo de cantar bhajans no es únicamente la Realización de Dios. Tiene además otras ventajas. Los bhajans y las oraciones generan vibraciones positivas dentro de nosotros y a nuestro alrededor. Los pensamientos de venganza y enemistad desaparecen. Se crea una atmósfera de amor a todos. En la oración, el devoto se entrega a la contemplación. Un niño repite una palabra diez veces para memorizarla y así se le graba en la memoria. Del mismo modo, cuando cantamos bhajans, al repetir las cualidades de Dios conseguimos que arraiguen en nuestro corazón y den lugar a un amanecer en nuestras vidas. Los bhajans traen felicidad a nuestros corazones. Son relajación para la mente. Para obtener el máximo beneficio, hemos de tener la actitud de “Yo no soy nada. Tú eres todo”. Esa es la verdadera oración.

Puede que no desarrollemos esa actitud rápidamente. Sólo cuando sale el sol desaparece por completo la oscuridad. Sólo cuando surja el conocimiento florecerá totalmente esa actitud. Pero no tenemos que esperar hasta ese momento. Es suficiente con que cultivemos la actitud correcta y sigamos adelante. No debemos olvidar que nuestra fuerza proviene de Dios. Ni siquiera nuestra respiración está bajo nuestro control. Debemos dar el primer paso diciendo: “Allá voy”. Pero hemos oído casos de personas que mueren de un ataque al corazón antes de haber terminado la frase. Por tanto, debemos fomentar la actitud de “Sólo somos un instrumento en tus manos”.

No deberíamos considerar los bhajans, la oración y otras prácticas como simples medios para satisfacer nuestros deseos. Hoy son muchos los que ven la oración como un medio por el que pueden obtener beneficios egoístas. Mediante la oración deberíamos esforzarnos por despertar virtudes y vibraciones positivas. Si los humanos elegimos la mera satisfacción de nuestras ansias emocionales, delitos como los robos, asesinatos y violaciones aumentarán. Gracias a que existen comisarías, la incidencia de delitos en nuestras sociedades es, hasta cierto punto, baja. Mientras que es el miedo a la policía lo que ayuda a refrenar los delitos, es el amor y la devoción hacia Dios lo que nos ayuda a seguir por el camino recto. Esta es una manera práctica de mantener la armonía social. Las oraciones realizadas con pensamientos positivos crean vibraciones positivas, y las que se realizan con pensamientos negativos crean vibraciones negativas. El tipo de pensamientos que tiene una persona determina la naturaleza del aura que la rodea. Cuando uno reza para que el mal caiga sobre su enemigo, se llena de vibraciones de ira. El ambiente que rodea a esa persona será el correspondiente a su estado mental.

Las emociones que surgen son distintas según uno recuerde a su madre, a su esposa o a sus hijos. Al pensar en la madre, se despierta amor maternal y la compasión. Al pensar en la pareja, surgen emociones como el amor mundano y emociones similares. Al pensar en los hijos se despierta el afecto. Cada actitud genera diferentes tipos de vibraciones. Por tanto, las oraciones deberían hacerse con pensamientos nobles. Sólo entonces la persona que reza y la sociedad recibirán el beneficio.

Los pensamientos son como un tipo de virus, que producen enfermedades contagiosas. Las oraciones llenas de pensamientos nobles, sin rastro de venganza u odio, no sólo aliviarán la tensión mental, sino que crearán un aura dentro y fuera de nosotros. Si nos acercamos a una persona con fiebre, nosotros también acabaremos con fiebre y el virus nos infectará. Si vamos a un lugar donde se fabrica perfume, la fragancia se pegará a nuestros cuerpos. De manera parecida, hay vibraciones sutiles en los lugares donde se cantan bhajans, que permearán nuestras auras. Al mismo tiempo, nuestros corazones necesitan abrirse. Sólo entonces podemos disfrutar de los bhajans y despertar. Si nuestra mente no está receptiva, no seremos capaces de obtener el beneficio. La mente de una persona así seguirá limitada a los objetos de su deseo, incluso en ese ambiente. Por esa misma razón algunas personas no pueden recibir la Gracia aun estando en la presencia de un Mahatma o aunque el Mahatma haga un sankalpa (resolución para satisfacer las oraciones de un devoto). La rana que vive debajo del loto no conoce la gloria de la flor ni es capaz de disfrutar de su fragancia. Según un proverbio en Malayalam: “El mosquito sólo desea la sangre, aunque esté en las ubres de la vaca”.

Algunos no son capaces de percibir la transformación que se produce en una persona que sigue los preceptos religiosos. Esas personas sólo pueden ver los defectos en todo. Por ejemplo, algunos critican al Hinduismo citando ejemplos de sacrificios de animales en nombre de la religión. Esas personas hablan como si los sacrificios de animales fuera lo único que hay en el Hinduismo. La enseñanza religiosa es sacrificar el ego animal, pero algunos, por ignorancia, sacrificaron animales. ¿Pero acaso no hay en la actualidad personas que proclaman su sensatez y que realizan, de una manera u otra, sacrificios humanos? ¡Cuántas personas están siendo asesinadas en nombre de la religión y la política!

Así que, aunque pretendamos ser más evolucionados que nuestros antepasados, realmente no lo somos. Las cosas que consideramos como signos de nuestro progreso nos están llevando, sin embargo, a la perdición. Para comprenderlo hemos de tener una percepción global de las cosas. Tenemos que ver las cosas desde arriba. Si vemos las cosas desde el suelo, sólo veremos uno de sus lados.

Muchas personas participan en diversos partidos políticos. Se sienten atraídas hacia ellos al ver la vida que llevan sus líderes, su sacrificio y sus ideales, y participan en las actividades del partido después de haber aceptado estos ideales. Pero Amma dice que absorber los ideales espirituales resulta, incluso, más fructífero por no haber en ellos afán de venganza, egoísmo ni aversión.

¿En dónde podemos encontrar un ideal más noble que el que aparece en el Bhagavad Gita? Cuando Amma dice esto, algunas personas preguntan si el Señor Krishna no está diciendo que deberíamos entregarlo todo y trabajar sin esperar pago alguno. Nadie piensa por qué habló así.

Una semilla que se siembra puede brotar o no. Si no llueve, podemos cavar un pozo y extraer agua. Regando con esa agua, podemos intentar hacer que la semilla brote. Pero, independientemente de cuánto lo intentemos, no podemos decir con seguridad si nuestros esfuerzos darán fruto. En el momento de la cosecha, un viento fuerte o una inundación pueden destruir todas las cosechas. Esa es la naturaleza del mundo. Si comprendemos esto, no tenemos que lamentarnos. Por eso dijo el Señor Krishna: “Haced vuestro trabajo. Pero lo frutos de vuestro esfuerzo están en manos de Dios. Recordad esto y no sufráis”. No importa cuánto nos esforcemos, necesitamos también la Gracia de Dios para recoger todos los beneficios. Eso es lo que dijo Sri Krishna, y no el que no debamos pedir o aceptar un salario.

Si tienes una mente que sinceramente anhela hacer servicio desinteresado para el beneficio de mundo, eso bastará en lugar de cantar bhajans, recitar en Nombre del Señor o rezar. Dios no es alguien sentado allá en los cielos. El Creador y la creación no son dos. El oro y el collar de oro no son dos. Hay un collar de oro en el oro. Hay oro en el collar de oro. Somos en Dios. Dios está en nosotros.

Adorar a Narayana (Dios) en nara (la creación) es la adoración suprema. Pero nuestra mente no debe desviarse un ápice de esta actitud. Hacer servicio desinteresado al 100% es muy difícil. Sin que nos demos cuenta, el egoísmo se colará en nuestro trabajo. Cuando eso ocurre, no obtenemos la totalidad del beneficio desinteresado.

Todos hablan de acabar con el patrón y el asalariado, pero lo que hace falta es igualdad. ¿A cuántos jefes les gustaría que sus subordinados se sentaran en sus sillones? El líder que habla de igualdad, ¿ofrecería su silla a su seguidor? El desinterés debería estar en los hechos, no en las palabras. Pero esto no va a ocurrir de la noche a la mañana. Necesitamos hacer sadhana (práctica espiritual) constantemente. Tendríamos que procurar tener sólo buenos pensamientos con cada respiración. Deberíamos intentar cultivar las virtudes. La respiración de esas personas crea buenas vibraciones en la atmósfera.

Hablamos de lo que contaminan las fábricas el medio ambiente, pero hay una contaminación mayor: el ego de los humanos. Más que ninguna otra cosa, esto es lo que debería preocuparnos. Los bhajans y la oración ayudarán a purificar la mente egoísta.

Es difícil atrapar a una vaca que se escapa persiguiéndola. Pero si le enseñas algo de comer que le guste, se acercará. Entonces puedes sujetarla y atarla. Del mismo modo, el mantra japa (repetición del mantra) ayudad a mantener la mente bajo control. En este momento nuestra mente va saltando de objeto en objeto. La recitación del Nombre del Señor en una manera fácil de ponerla bajo nuestro control y hacer que se vuelva hacia Dios.

Aunque digamos que el Creador y la creación no son dos, en este momento no controlamos nuestras mentes. Hemos de tener la mente bajo nuestro control del mismo modo que utilizamos el mando a distancia para la TV. Con el mando podemos ir cambiando de canal y seleccionar el que queremos ver a nuestra voluntad. Deberíamos ser capaces de controlar nuestra mente de la misma forma. La mente debería estar donde nosotros queramos que esté. Ahora corre tras distintos objetos. Prácticas como el japa o repetición del mantra, son necesarias para tener la mente bajo nuestro control y evitar así que vaya de aquí para allá.

Mediante tapas (austeridades) la mente adquiere la capacidad de adaptarse a distintas situaciones. Por lo general, la gente está siempre nerviosa. Japa es una disciplina que alivia esa tensión.

Al principio, se enseña a los niños a contar con la ayuda de semillas. Más tarde, harán cálculos mentales sin depender de ellas. Aquel que tiene mala memoria tendrá cuidado en anotar las cosas que necesita comprar. Después de hacer hecho la compra, puede tirar la lista.

De modo parecido, ahora nos encontramos en un estado de olvido, no somos conscientes. Hasta que surja esa conciencia, el japa y otras prácticas espirituales son necesarias.

Al igual que hay reglas para todo, hay reglas para cada práctica espiritual. Todo el mundo puede cantar una canción sencilla. Pero no se puede dar un concierto sin haber estudiado música. Hay reglas en la música.

La meditación es como un laboratorio de prácticas. Si no tenemos cuidado, las cosas pueden ir mal. Aunque los tónicos son buenos para la salud, beber un frasco entero, en lugar de la cucharada recomendada, puede ser muy perjudicial. Tomar sólo dos cucharadas, en lugar de las cinco prescritas, tampoco será beneficioso. Deberíamos tomar la cantidad prescrita, ni más ni menos. Del mismo modo, tendríamos que meditar siguiendo las instrucciones del Gurú.

Algunas personas son alérgicas a ciertos medicamentos. Por tanto, hay que analizar si corren riesgo de alergias antes de tomarlos. De manera parecida, algunas prácticas espirituales no son apropiadas para ciertas personas. Si llevan a cabo esas prácticas, puede que no duerman o algunos pueden volverse violentos. Por tanto, si no tenemos cuidado, pueden ser muy peligrosas. Pero los bhajans, las oraciones y la recitación del Nombre del Señor no crean problemas. Cualquiera puede practicarlos. Pero deberíamos ser especialmente cuidadosos con la meditación. Esa es la razón por la que todo aspirante espiritual necesita la ayuda de un Gurú. Cuando se lanza un cohete, se necesita un propulsor para traspasar el campo gravitacional. De igual manera, para progresar en las prácticas espirituales es vital el apoyo directo del Gurú.

En nuestras manos está el convertirnos en un demonio o en Dios. Podemos convertirnos en Jarasandha o en Krishna. Ambas cualidades están en nuestro interior -ahí se encuentra tanto el amor como el odio. Lo que cultivemos determinará nuestro carácter. Por esa razón necesitamos tener pensamientos buenos y no de venganza. Lo que hace falta es una mente limpia, despejada de conflictos. Podemos superar los conflictos mentales mediante japa y las oraciones. Podemos olvidar todas las cosas innecesarias. Generalmente, olvidamos las cosas por falta de conciencia. Lo que suele ocurrir es que en cuanto vuelve la conciencia recordamos esas cosas y nos ponemos nerviosos de nuevo. Pero a través de la práctica espiritual somos capaces de olvidar conscientemente, de manera que esos problemas no vuelvan a molestarnos más.

Escribiendo en las paredes las tres palabras “prohibido fijar carteles” podemos evitar que se escriban muchas otras palabras. “Prohibido fijar carteles” es un tipo de anuncio, pero ¡qué útil es!

El mantra japa es parecido. Podemos reducir el número de pensamientos con el mantra japa. Entonces no hay ni venganza ni enemistad. La mente se vuelve pacífica por lo menos durante el japa. También crea vibraciones positivas en la naturaleza.

Los pensamientos no deseados se evitan durante el japa. Así podemos reducir la tensión que nos causan. La mente gana en pureza. El egoísmo disminuye y la mente se hace más expansiva.

Si reconducimos el agua de varios canales hacia uno solo, con esa energía podemos producir electricidad. Podemos conservar mucha de la energía mental que se pierde con los pensamientos gracias al japa y la meditación. Si una persona corriente es como un poste eléctrico, un practicante espiritual es como un generador.

Un porteador se convierte en científico después de estudiar lo exigido. La cabeza del científico es la misma con la que el antiguo porteador llevaba los equipajes. ¡Pero qué grandes son las capacidades del científico en comparación con las del porteador!

Si el porteador puede convertirse en científico, ¿por qué una persona corriente no puede evolucionar hacia la espiritualidad? Es posible a través de la sadhana, de una actitud desinteresada y de pensamientos nobles. Concentrando la mente podemos obtener mucha energía. Podemos usar esa energía de una manera que beneficie al mundo. Entonces no habrá egoísmo. El mundo sólo recibirá buenas palabras y obras de esas personas. El fin de todas las prácticas espirituales es conseguir un corazón que te lleve a dedicarte al mundo. Si hay alguien que se entregue al mundo sin esta preparación, Amma está dispuesta a postrarse ante sus pies.

Los frutos que se consiguen mediante la oración también se pueden conseguir a través del servicio desinteresado. Cuando uno se torna totalmente generoso, se llega a la plenitud total. Entonces, la individualidad se disuelve por completo.


Friday, 14 June 2024 08:33

Gustos y aversiones

¿Qué es satsang?

 

Satsang: Sat: Verdad, Ser. Sanga: unirse a.

Satsang: unirse a la Verdad, al Ser. Estar en compañía de un Mahatma (Maestro Realizado). También escuchar un debate o charla espiritual. Encuentros para hablar de la Verdad Suprema. 

En el centro Amma de Piera el satsang consiste: en la recitación de los 108 nombres de Amma, lectura y reflexiones por parte de Ânand de las enseñanzas de Amma, meditación de las flores blancas con la voz de AMMA, bhajans (cantos devocionales) y Arati.



SINTESIS SATSANG 09.06.2024
Enseñanzas de Amma, compartidas por Luis
 


Gustos y aversiones

Hijos, si estudiamos el Bhagavad Gita, veremos que, si queremos tener paz en nuestras vidas, debemos eliminar nuestros gustos y aversiones. Esta única frase, “gustos y aversiones”, lo explica todo. Al decir que deberíamos dejar nuestros gustos y aversiones, hemos extraído la esencia del Gita. Si somos capaces de dejarlos, alcanzaremos la plenitud. Todo aspirante espiritual debería tener esta intención.

Muchos de los hijos que han venido a vivir al Ashram eran prometedores profesionales. Pero lo que hacían no determina necesariamente lo que hacen en el Ashram. Puede que alguien haya sido antes profesor universitario. Si le pregunta a Amma qué debería hacer, quizás Ella le conteste: “Hijo, ve a limpiar el establo, lava las vacas y retira el estiércol”. Si él contesta: “¡No, Amma, sería mejor que hiciera otra cosa! No tengo experiencia en retirar estiércol”, Amma le dirá: “De acuerdo, hijo, entonces haz lo que quieras”. Esto es porque ha venido a hacer lo que le gusta. Si es así, dejémosle que lo haga.

Por el contrario, si la persona recién llegada es un verdadero aspirante espiritual, no dirá eso. “He acudido a Amma para avanzar espiritualmente. Cualquier cosa que me diga que haga será para mí crecimiento espiritual. Me habrá mandado este trabajo para que elimine mis apegos y mi egoísmo. Por tanto, debo obedecer a Amma, que me dice esto por mi propio bien”. Un verdadero discípulo tendrá esta actitud. Al pensar “Yo, que soy un profesor universitario, ¿voy a retirar estiércol de vaca?”, el primer buscador no se da cuenta de que, si lo hiciera, lo que retiraría serían las impurezas de su mente.

Al obedecer las palabras del Gurú y aceptar la tarea que le ha asignado, estamos creando en nosotros un reino espiritual de inestimable valor.

El hombre salió de viaje. Sólo había un camino para llegar a su destino. En el trayecto se tuvo que enfrentar a numerosos peligros y dificultades. Harto, decidió volverse. Pero si lo hacía, no llegaría a su destino ya que sólo había ese camino. No tenía otra opción más que superar cada obstáculo, así que siguió hacia adelante.

Todo aspirante espiritual debería ser así. Sea cual sea la dificultad, no debería flaquear o plantearse dejarlo, sino avanzar con resolución. Al obedecer las palabras del Gurú, el discípulo obtiene la fuerza para superar cualquier obstáculo. Sin embargo, cuando Amma dice algo, muchos hijos le preguntan: “Amma, ¿no vale si lo hago de esta otra manera?”. Entonces Amma contesta: “¡Vale! Hazlo como quieras”. Al cabo del tiempo, a través de la experiencia personal y la contemplación, aprenderán la lección correcta. Algunos, sin embargo, tendrán que pasar por diferentes experiencias para darse cuenta de lo que es correcto.

Pero un verdadero discípulo, incluso si Amma le dice: “Haz lo que quieras”, pensará: “Amma me ha dado permiso para que haga lo que quiera y yo le he dicho lo que quería. Pero, de hecho, Ella no se ha mostrado a favor. Me ha dado la libertad de hacer lo que me plazca. Pero, ¿acaso no dice que tenemos que dejar nuestros gustos y aversiones? Yo tengo tanto unos como otros. A Amma no le hace falta pensar qué me gusta o no. Ella sólo tiene que decirme lo que es bueno para mí.” También hay hijos que le dicen esto a Amma. Sin embargo, cuando otros hijos le dicen lo que les gusta y Amma les contesta: “No hagas eso. Deberías hacer esto otro por tu propio bien”, es posible que sus mentes piensen: “Esto es esclavitud y me están explotando”. Sabedora de esto, Amma no fuerza a nadie a hacer nada. Por eso no especifica ningún trabajo en concreto.

Un buscador resuelto a llegar a la meta entenderá lo que hay que hacer cuando oiga las palabras de Amma. Para llegar a comprenderlo, el buscador sólo tiene que dejar a un lado sus gustos y aversiones y escuchar sin reservas las palabras de Amma. Si el buscador está realmente decidido a alcanzar la meta, conocer las Escrituras y tiene una verdadera sed de realizar a Dios, aceptará resuelto y contento lo que el Gurú le diga. No tendrá en cuenta ningún otro pensamiento. Incluso si al principio no le gusta, se enfrentará a ello y cultivará una actitud de amor. Pero quienes no se toman con seriedad la vida espiritual pensarán que ese trabajo no es adecuado para ellos. ¿Acaso un médico no elimina las bacterias perjudiciales del organismo de un paciente? ¿Qué hay en nuestro estómago? ¿Qué sale de nuestra nariz? ¿No escupimos cosas? ¿Cuántas cosas malolientes no habrá en el mundo además de las que expulsamos de nuestro cuerpo? Si pensamos de esta manera, el olor a excremento de vaca no nos molestará. Si así lo deseamos, podemos cultivar el gusto por cualquier situación.

En una ocasión, un hombre olió heces mientras caminaba. Les advirtió a los que venían detrás: “No vayáis por ahí. Hay un olor terrible a excrementos. Id por otro camino.” El excremento llamó al hombre y le dijo: “Acabas de decir que huelo mal y que nadie pase por mi lado. No te olvides de una cosa. No hace muchas horas, yo era un delicioso pastel. Era una colorida, fragante y sabrosa fruta. Pero después de entrar y salir de gente como tú, me he convertido en esto.”

Cuando echamos la culpa a algo, no nos acordamos de nuestro propio estado. Si reflexionamos como es debido sobre nosotros mismos, nunca seremos capaces de encontrar fallos en los demás. Por tanto, deberíamos desarrollar la capacidad de ver cada situación como un testigo desapegado. Una vez que tengamos esa actitud, obtendremos la fuerza para enfrentarnos a cualquier situación.

¿Qué le supuso dejar su hogar en nombre de la espiritualidad y venir aquí a esa persona con un alto nivel de formación y con un trabajo excelente, pero que dudaba de hacer el trabajo que Amma le había asignado? En la mayoría de los lugares de trabajo puede haber traslados entre departamentos y oficinas. Sin embargo, cuando recordamos que tenemos que ganarnos la vida, que nos hace falta el dinero, obedecemos esas órdenes. No rechistaremos ante nuestros superiores. En el trabajo te pueden trasladar hasta la cima de una montaña, sin que haya autobús hasta allí y tengas que caminar muchos km para llegar o escalar la montaña. Pero si no encontramos otro trabajo no lo dejaremos.

De manera parecida, hay un solo camino hacia la meta espiritual: dejar los gustos y aversiones. El que lo sabe no puede rechazar o aferrarse a nada. Esta es la esencia de la enseñanza del Gita. “Samatvam yoga ucyate” (“el yoga es la ecuanimidad”). Esta es la plenitud de sahaja samadhi. Es ver a Dios en todos y en todo. No hay nada que no sea Dios.

El Sanatana Dharma no sólo sostiene que hay un solo Dios, sino que no hay nada que no sea Dios. Entiéndelo y contempla a Dios en todo. Para hacerlo, debemos renunciar a nuestro gustos y aversiones.

 

Matruvani marzo 2013



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